Con masiva participación, culmina el 8.º Congreso de Animación Bíblica en Hernandarias

Más de 1400 personas venidas de distintos puntos del país se congregaron en el Polideportivo Tacurú Pucú para dos días de fe y formación, centrados en la Biblia.

Este fin de semana, la ciudad de Hernandarias se convirtió en el epicentro de la fe y el estudio de las Sagradas Escrituras al albergar el Octavo Congreso Nacional de la Animación Bíblica Pastoral (ABP). El evento, que se llevó a cabo los días 28 y 29 de setiembre, congregó a más de 1400 animadores bíblicos provenientes de todas las diócesis del país en el Polideportivo Tacurú Pucú.

Este congreso, que se ha consolidado como un encuentro fundamental para los agentes de pastoral, se realiza cada dos años desde la pandemia, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su esencia de ser un espacio de formación y encuentro fraterno.

La jornada de clausura estuvo marcada por una solemne Eucaristía, presidida por el obispo de la Diócesis de Ciudad del Este, Monseñor Pedro Collar Noguera. La celebración fue concelebrada por sacerdotes de la diócesis anfitriona y aquellos que acompañaron a sus respectivas delegaciones, creando una atmósfera de profunda comunión eclesial.

Mons. Pedro Collar Noguera en compañía de los concelebrantes de la Santa Misa.

Un momento destacado de la ceremonia fue la participación del recientemente conformado Coro de la Diócesis de Ciudad del Este, bajo la dirección del Prof. Mario Gómez, que con sus cantos solemnizó la liturgia y emocionó a los presentes.

Coro de la Diócesis de Ciudad del Este.

Una Homilía contra la Indiferencia

En un mensaje central y contundente, Mons. Pedro Collar Noguera se dirigió a los presentes, basando su homilía en las lecturas del profeta Amós y la parábola del rico y Lázaro. El obispo denunció enérgicamente el peligro de la «indiferencia», describiéndola como un «corazón anestesiado» que, aunque rodeado de bienestar, se vuelve ciego y sordo ante el sufrimiento de los demás. «El problema no es el bienestar en sí mismo, sino la indiferencia», advirtió.

Hizo un llamado a los animadores bíblicos a no caer en un conocimiento estéril de las Escrituras. Subrayó que estudiar la Biblia debe llevar a la acción y a la compasión, no a construir «muros que nos aíslen del dolor del hermano». «Cuidado con un conocimiento bíblico que no nos haga más compasivos», insistió, recordando que la verdadera fe se manifiesta en la justicia, la piedad, el amor y la mansedumbre.

El obispo recalcó que la Palabra de Dios es suficiente y no se necesitan milagros espectaculares para la conversión. «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen», citó, enfatizando que la gran tarea de los agentes de pastoral es convencer a los fieles de la eficacia de la Palabra para transformar la vida. Concluyó con un llamado a renovar tres compromisos fundamentales: el estudio profundo de las Escrituras, una oración que ablande el corazón y una misión renovada para llevar el Evangelio a todos, especialmente a los más necesitados.

Al finalizar la Santa Misa, el Fray Edgar Toledo, secretario ejecutivo de la ABP, tomó la palabra para expresar su profundo agradecimiento a los organizadores locales. En especial, reconoció la dedicación del Padre Walter Collar, asesor diocesano, y de Valentín Benítez, animador bíblico de la diócesis, por el esfuerzo y la excelente organización que hicieron posible el éxito de este gran encuentro nacional.

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