Fray Gilson bajo la bandera de un pueblo que ora

Ciudad del Este vivió una jornada que no olvidará. Más de treinta mil personas llenaron el Estadio del 3 de Febrero para orar, cantar y encontrarse con Dios de la mano de Fray Gilson, el carmelita brasileño que evangeliza con su voz, su guitarra y una fe que no conoce fronteras.

El sábado 16 de mayo fue una fecha que quedará grabada en la historia de nuestra Diócesis. Fray Gilson —Gilson da Silva Pupo Azevedo— llegó a Ciudad del Este con su banda «Som do Monte» y convirtió el Estadio Antonio Aranda, del Club 3  de Febrero en un templo a cielo abierto, donde la música se hizo oración y la oración se hizo historia.

Más de treinta mil personas ingresaron al recinto —una cifra nunca antes alcanzada en un concierto católico en el Paraguay. Altoparanaenses y visitantes llegados desde distintos puntos del país, así como de los países hermanos de Brasil y Argentina, conformaron una marea humana que se convirtió en una sola voz de adoración.

Una tarde que fue preparando el corazón

La fiesta comenzó mucho antes de la noche. Desde el mediodía, con la apertura de los portones, servidores voluntarios y miembros de las fuerzas públicas trabajaron juntos para garantizar el orden, la comodidad y la acogida que merece cada peregrino. El estadio se vistió con las remeras de los colores de nuestra bandera nacional, que permitieron organizar a los presentes en los sectores correspondientes, creando un marco colorido y festivo desde las primeras horas. Sacerdotes dispuestos al servicio de la misericordia estuvieron presentes durante la jornada administrando el sacramento de la Reconciliación, en un gesto que habló más que cualquier palabra del verdadero espíritu del encuentro.

Niños, jóvenes, adultos, familias enteras y también los más vulnerables —algunos en sillas de ruedas— fueron llegando, y la previa al concierto los fue disponiendo en oración y alabanza con una sucesión de artistas locales:

12:00 h – Ministerio de Música Tierra Santa 14:00 h – Ministerio de Música Santa Cecilia y Adonai Band 15:00 h – Gladys Garcete 16:20 h – Ministerio de Música Cristeros 17:20 h Previa al concierto de Fray Gilson.

El momento que todos esperaban

A las 18:00 horas, en medio de una ovación que sacudió el estadio, Fray Gilson hizo su aparición en el escenario. Antes de iniciar su cancionero, Monseñor Pedro Collar Noguera, Obispo de la Diócesis de Ciudad del Este, dio la cálida bienvenida al fraile y a quienes lo acompañaban: su madre Helena y su padrastro Bernardo, quienes intercedieron por él durante todo el concierto.

«Que tu carisma y talento, que Dios te ha regalado, ayude a recuperar la fe a algunos, a aumentarla a otros, y a todos a caminar juntos con humildad, amor y esperanza», expresó el Obispo en su saludo, recogiendo en pocas palabras el espíritu de toda la noche.

Lo que siguió fue un concierto que no fue solo música, sino un verdadero encuentro espiritual. Las melodías de Fray Gilson fueron sanando almas y enamorando corazones, convirtiendo el estadio en un templo a cielo abierto donde treinta mil voces se fundieron en alabanza.

Gestos que quedan grabados en la memoria

En un momento de especial ternura, el fraile invitó a subir al escenario a un niño, quien entonó parte del estribillo de uno de los temas más conocidos y entonados durante la jornada: «Eu te levantarei» (“Yo te levantaré”). El gesto de ceder el micrófono al pequeño arrancó una ovación del público y llenó de emoción a todos los presentes.

Casi al final, también fue invitada al escenario la vocalista del Ministerio de Música “Cristeros”, quien interpretó en guaraní —con el título «Che romopuʼata»— la canción de Fray Gilson «Eu te levantarei», una versión que emocionó profundamente a la multitud.

Reconocimientos y obsequios al ilustre visitante

Poco antes del cierre del  concierto, los organizadores hicieron entrega a Fray Gilson de varios obsequios significativos: un cuadro de la Virgen de Caacupé, una gran imagen de la Virgen de Guadalupe —destinada a la parroquia del fraile en San Pablo, Brasil— y la resolución oficial de la Municipalidad de Ciudad del Este que lo declaró Visitante Ilustre. El Obispo, por su parte, hizo entrega de obsequios en nombre de la Diócesis y de todos los presentes, tanto para Fray Gilson como para su provincial y su obispo.

Se destacó, además, el récord histórico alcanzado: más de treinta mil personas congregadas en un evento musical católico, una marca sin precedentes en la historia religiosa del Paraguay.

Estuvieron presentes en la velada el intendente de Ciudad del Este, Dani Mujica y comitiva, como así también el gobernador del Alto Paraná, César «Landy» Torres, junto a su esposa.

Un cielo iluminado para la despedida

Como broche de oro, Fray Gilson se despidió con «Fogo do Céu», (“Fuego del Cielo”) que hizo estallar de alegría a toda la concurrencia. El tema fue acompañado de una explosión de fuegos artificiales que pintaron el cielo de Ciudad del Este con colores y luz, sellando una noche que difícilmente olvidarán quienes tuvieron la gracia de vivirla.

Cabe recordar que el proyecto «Levántate Paraguay», en el marco del cual se insertó este concierto, fue declarado de interés municipal, departamental y nacional, un reconocimiento que refleja el impacto espiritual y social de esta iniciativa evangelizadora.

Que San Blas, patrono de nuestra Diócesis, y la Virgen de Caacupé, Madre de todos los paraguayos, sigan custodiando esa llama viva en el corazón de su pueblo. ¡Ven, Espíritu Santo!

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