Mons. Pedro Collar Noguera presidió la Misa de Acción de Gracias por el Primer Aniversario del Pontificado, en la Catedral y convocó a los fieles a ser «promotores del Bien Común, constructores de paz y amigos de los pobres«.
- Con júbilo pascual, la comunidad de la Parroquia San Blas, Catedral se congregó el 10 de mayo para celebrar la Misa de Acción de Gracias por el primer aniversario del pontificado del Papa León XIV, elegido el 8 de mayo de 2025. Mons. Pedro Collar Noguera presidió la Eucaristía en el VI Domingo de Pascua y ofreció una homilía en la que repasó el primer año de un Papa que ha convertido la paz, la fraternidad y la cercanía a los pobres en los pilares de su ministerio. El obispo recordó que, así como Jesús promete el Espíritu Paráclito para que ninguno de sus discípulos se sienta huérfano, la Iglesia en Paraguay celebra agradecida el don de un Pastor universal que —desde su primer saludo al mundo, «¡La paz sea con todos ustedes!»— no ha cesado de anunciar el Evangelio de la misericordia.
Compartimos la homilía completa del Obispo.
Queridos hermanos y hermanas en Cristo: nos reunimos con inmensa alegría en este VI Domingo de Pascua para celebrar nuestra fe en Cristo muerto y resucitado, y para agradecer a Dios por el primer aniversario de la elección de nuestro Santo Padre, el Papa León XIV, que fue un 8 de mayo —anteayer—. Nosotros, como Iglesia local, queremos celebrar hoy tan importante acontecimiento que ha llenado de esperanza a toda la Iglesia. Hace exactamente un año y dos días, el Espíritu Santo nos bendijo con un nuevo Sucesor de San Pedro para guiarnos y animarnos en nuestra misión de discípulos misioneros.
La misión del Papa: Fundamento de Unidad y Fe
Para comprender la magnitud de este día, debemos primero explicar la importancia de la misión del Papa en la Iglesia. El Papa no es meramente un líder mundial; es el Obispo de Roma y el Pastor de la Iglesia Universal, elegido por la Divina Providencia para ser el Vicario de Cristo y, como decía Santa Catalina de Siena, el «dulce Cristo en la tierra». Su misión primordial es la de confirmarnos a todos en la fe y en el amor:
«Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca. Y tú, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos.»Lc 22, 31-32
En un mundo marcado por la incertidumbre, el ministerio petrino actúa como una fuente de unidad y un testigo profético de la Verdad del Evangelio. El Papa León XIV, en este primer año, ha encarnado este servicio como un Padre en la fe que camina con nosotros, recordándonos que la Iglesia es el pueblo santo de Dios que atraviesa la historia bajo la guía del Espíritu Santo.
El Mensaje de la Palabra de Dios
La liturgia de la Palabra de este domingo ilumina perfectamente este aniversario. En la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, vemos cómo la evangelización de Felipe en Samaría desbordó de alegría a la ciudad, un proceso que fue completado por Pedro y Juan mediante la imposición de las manos para recibir el Espíritu Santo. Este pasaje nos recuerda que la misión de la Iglesia, y por ende la del Papa, es expandir los horizontes de la fe, traspasando fronteras para que todos reciban la plenitud del Espíritu.
Por su parte, San Pedro nos exhorta a estar siempre dispuestos a dar razón de nuestra esperanza, pero haciéndolo con «mansedumbre, respeto y buena conciencia». El Papa León XIV ha hecho eco de estas palabras, recordándonos que, aunque suframos por hacer el bien, la última palabra siempre la tendrá la vida y la resurrección en el Espíritu.
Finalmente, en el Evangelio, Jesús nos entrega el mandato central: «Si me aman, cumplirán mis mandamientos». No se trata de una obediencia ciega, sino de una decisión responsable nacida del amor, que busca complacer a Dios en todo momento. Jesús promete enviarnos al Paráclito, el Espíritu de la Verdad, para que no nos sintamos huérfanos ni desamparados. Esta presencia divina en nuestra alma nos capacita para amar a Dios y al prójimo, para construir comunidades cristianas, para promover el Bien Común, convirtiéndonos en templos vivos de la Trinidad.
El Trabajo Apostólico del Papa León XIV
Al contemplar este primer año de pontificado, podemos ver cómo el Papa León XIV ha traducido estas verdades bíblicas en una acción apostólica vibrante y cercana.
Un incansable Mensajero de la Paz. Desde su primer saludo al mundo —«¡La paz sea con todos ustedes!»—, el Santo Padre ha hecho de la paz el eje de su ministerio. En medio de una sociedad convulsionada por la violencia, el Papa León no cesa de denunciar la «globalización de la indiferencia» ante los conflictos armados. Ha sido firme al declarar que la guerra es «muerte, tinieblas y deshumanización», instando a los líderes mundiales a preferir siempre el diálogo y la diplomacia sobre las armas. Para él, la paz no es un simple acuerdo político, sino un don de Dios nacido de la caridad y el perdón.
Mensajero de la Fraternidad. Los viajes del Papa León XIV en 2025 y 2026 expresan su espíritu misionero y se centran en la cercanía, la paz, el diálogo interreligioso y la dignidad humana, priorizando periferias geopolíticas y zonas de conflicto. Sus itinerarios buscan estrechar lazos con el mundo ortodoxo, apoyar comunidades cristianas vulnerables y promover justicia social.
Cercano a los Pobres. Influenciado por sus años como misionero en África y América Latina, el Papa León XIV ha mostrado una sensibilidad excepcional hacia los más necesitados. En su carta apostólica Dilexi Te, nos enseñó que los pobres no son solo objetos de caridad, sino «maestros silenciosos» que nos recuerdan nuestra propia fragilidad y dependencia de Dios. Su cercanía se ha visto también en la canonización de jóvenes santos como Carlo Acutis y Pier Giorgio Frassati, presentándolos como modelos de cómo vivir el amor de Dios en la sencillez y la entrega a los demás.
Amante de la Virgen María. No podemos olvidar su profunda devoción mariana. Fue un 8 de mayo electo Papa, coincidiendo con la festividad de la Súplica a la Virgen del Santo Rosario de Pompeya. Para conmemorar este aniversario, el Papa regresó a Pompeya para poner su servicio bajo la protección de la Virgen del Rosario, a quien confía los anhelos de justicia del mundo entero. Él nos ha recordado que el Rosario es un «acto de amor» que nos conduce a la Eucaristía, fuente y cima de nuestra vida.
Mencionemos finalmente que el Papa León —en este mes de María, de la Patria y de la Madre— fijó su mirada a nuestro querido país, nombrando nuevo obispo de la diócesis de la Santísima Concepción a Mons. Cristino Ramos, motivo de júbilo y gratitud para la Iglesia que peregrina en el Paraguay.
Conclusión
Queridos hermanos y hermanas, el Papa León XIV nos llama a no dejar que la fe sea un discurso vacío, sino una vida inspirada en el amor y la verdad. Al celebrar este aniversario, oremos para que el Espíritu de la Verdad siga iluminando su camino, dándole la fortaleza de Pedro para confirmar nuestra esperanza. Que, siguiendo su ejemplo, sepamos ser promotores del Bien Común, constructores de paz, amigos de los pobres y amantes de María, para que el mundo vea en nosotros el rostro misericordioso de Cristo Resucitado.
¡Que Dios bendiga al Papa León XIV y a toda su Iglesia!


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