Obispo de Misiones llama a ser «pescadores con fe» y cuestiona la crisis educativa del país

Mons. López abordó temas relacionados al bien común durante el segundo día del novenario a San Blas

En el marco del segundo día del novenario en honor a San Blas, que coincidió con el Domingo de la Palabra de Dios, Mons. Osmar López, obispo de la Diócesis de San Juan Bautista de las Misiones, pronunció una homilía en la que llamó a los fieles a renovar su compromiso cristiano y alzó la voz sobre problemas sociales que afectan al país, especialmente en materia educativa.

Educación en crisis: 7 de cada 10 no comprenden lo que leen

Uno de los puntos centrales de la reflexión del prelado fue la preocupante situación de la educación paraguaya. Mons. López calificó como «desalentador» el reciente informe del Ministerio de Educación que reveló que 7 de cada 10 docentes no pasaron la prueba de comprensión lectora, problema que se refleja directamente en los estudiantes.

«Imagínense que de 10 alumnos, 7 no comprenden lo que leen ni resuelven problemas matemáticos básicos. Con una educación así, nuestro pueblo camina en tinieblas, a merced de aprovechadores de turno para sus beneficios personales y grupales», advirtió el obispo.

Citando a San Oscar Romero, López enfatizó que la Iglesia debe proponer «una educación que haga de los hombres sujetos de su propio desarrollo, protagonistas de la historia, no masa pasiva y conformista».

El pacto por el bien común

El prelado recordó que los obispos paraguayos han convocado este año a reflexionar sobre un pacto nacional por el bien común, definido como «ese conjunto de condiciones sociales, políticas, económicas, culturales y espirituales que permiten que todas las personas alcancen más plenamente su realización».

En este contexto, destacó que la educación es tanto «un acto político como un acto de fe»: político porque forma ciudadanía para sostener la democracia, y de fe porque ayuda a cada persona a reconocer su dignidad como hijo de Dios.

Los «rostros que duelen»

Durante su homilía, Mons. López enumeró diversas realidades que «duelen» a la Iglesia:

  • Los niños con cardiopatías complejas que no pueden operarse por falta de recursos
  • Los jóvenes profesionales sin acceso a empleos debido al clientelismo político
  • Los adultos mayores que al final de su vida no tienen protección social para una vida digna

«Como Iglesia no podemos callar ante el dolor del pueblo. No podemos dejar de hablar de la realidad, porque allí está el sufrimiento de nuestros hermanos», afirmó.

«Síganme»: el llamado a ser pescadores con fe

Reflexionando sobre el Evangelio del día, el obispo centró su mensaje en la invitación de Jesús: «Síganme, y yo los haré pescadores de hombres».

En un pasaje personal, el obispo compartió cómo él mismo comenzó su seguimiento de Cristo desde niño, acompañando a sus padres a la capilla y leyendo su primer Testamento a los 8 o 9 años.

«El Señor no nos cambia de profesión. Si eres médico, seguirás siendo médico, pero médico con fe. Si eres mecánico, mecánico con fe. Si eres comerciante, comerciante con fe», explicó, destacando que la transformación cristiana no implica abandonar la vocación profesional, sino vivirla con una nueva mirada.

Nuestra Galilea es nuestro país

El obispo concluyó su homilía comparando la misión evangelizadora de Jesús en Galilea con la tarea de los cristianos en Paraguay: «Nuestra Galilea hoy es nuestro propio país, nuestra Diócesis de Ciudad del Este. Este lugar que el Señor nos regaló para anunciar la buena noticia y sanar todas las dolencias del pueblo».

OFICINA DE COMUNICACIÓN Y PRENSA, DIÓCESIS DE CIUDAD DEL ESTE

Leave a Reply

Your email address will not be published.