Monseñor Pedro arranca el novenario de San Blas con un llamado al bien común y la solidaridad

Con un mensaje centrado en la solidaridad, la justicia social y el compromiso con los más vulnerables, Monseñor Pedro Collar, Obispo de la Diócesis de Ciudad del Este, dio inicio este viernes al mediodía al novenario en honor a San Blas, santo patrono de la ciudad.

La ceremonia se realizó tras el rezo del Ángelus en la Catedral San Blas, con la concelebración de Monseñor Celestino Ocampo, Obispo de Carapeguá; el presbítero Darío Britos, párroco de la Catedral, Pbro. Agustín Cantero, Pbro. Julio y los diáconos Joel Benítez y Blas Oviedo.

Un tiempo de gracia y reflexión

En su mensaje, Mons. Collar destacó que esta celebración representa «un tiempo de gracia,  encuentro» para la comunidad, que se reúne bajo el amparo de su santo patrono, obispo, médico y mártir, reconocido por su testimonio de fe y su intercesión sanadora.

El prelado recordó que el novenario coincide con la proximidad del aniversario de fundación de Ciudad del Este, que cumplirá años el próximo 3 de febrero, fecha en la que se celebra también la festividad de San Blas. «Al volver a aquel 3 de febrero de 1957, realizamos un ejercicio de memoria agradecida, reconociendo los beneficios que Dios ha derramado sobre la vida y la historia de nuestro pueblo», expresó.

Desarrollo con responsabilidad social

El Obispo agradeció al Señor por los logros alcanzados en estas décadas: el crecimiento en infraestructuras, fuentes de trabajo y el desarrollo de numerosas familias. Sin embargo, hizo un llamado a no olvidar que «el auténtico desarrollo se mide en la capacidad de promover el bien común».

Citando al venerable Monseñor Juan Sinforiano Bogarín, Mons. Collar recordó que «una nación no se construye solo con progreso material, sino, sobre todo, con la rectitud de conciencia, la justicia social y la honestidad de sus ciudadanos».

Alejarse de la codicia y la exclusión

Con firmeza, el prelado advirtió sobre la necesidad de alejarse de la codicia y la avaricia, citando al Papa Francisco: «Hoy es necesario decir con claridad ‘no a una economía de la exclusión y la inequidad’, porque una economía que prioriza las ganancias sobre la dignidad de las personas termina por descartar a los más vulnerables».

Pilares del bien común

Durante su mensaje, el prelado invitó a la comunidad a reflexionar sobre los pilares fundamentales del bien común: la dignidad de la persona, la familia y el trabajo, y la política como servicio. Sobre este último punto, enfatizó que «la autoridad alcanza su pleno significado cuando se ejerce como servicio», recordando las palabras de Jesús: «el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos».

Llamado a la unidad

El Obispo animó especialmente al párroco, vicarios, consejos parroquiales, autoridades civiles, militares, policiales y judiciales, dirigentes sociales y políticos, comunicadores, jóvenes y familias a «incentivar la cercanía, el diálogo, la cohesión, el servicio en común y la sinodalidad».

«Que juntos como hijos e hijas de Dios, de Ciudad del Este ofrezcamos a San Blas el próximo 3 de febrero el regalo de la unidad y el amor en la familia, la comunión en la iglesia y el compromiso de promover hoy y siempre el bien común», exhortó.

El mensaje concluyó con las aclamaciones: «¡Viva San Blas! ¡Viva Ciudad del Este!», mientras la comunidad se prepara para vivir intensamente estos días de oración y reflexión bajo el lema pastoral «Denles ustedes mismos de comer», que orienta el caminar diocesano hacia la solidaridad y el servicio a los más necesitados.

El novenario se extenderá hasta el 3 de febrero, día en que se celebrará la solemnidad de San Blas, patrono de Ciudad del Este y del Paraguay.

OFICINA DE COMUNICACIÓN Y PRENSA

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