Con fe y esperanza celebran la fiesta patronal de San Joaquín y Santa Ana

La comunidad parroquial de San Joaquín y Santa Ana vivió una emotiva jornada de fe en el marco de su fiesta patronal, que este año tuvo un significado especial al celebrarse en el contexto del Año Jubilar con el lema, «Peregrinos de la esperanza».

La Misa Central, celebrada a las 19:00 horas, fue presidida por Monseñor Pedro Collar, Obispo de Ciudad del Este, y concelebrada por el Pbro. Francisco Franco, párroco de la comunidad. Durante la eucaristía también se celebró el sacramento de la Confirmación, completando así el proceso de iniciación cristiana para varios fieles.

En su homilía, Mons. Pedro resaltó el valor espiritual de los santos patronos, Joaquín y Ana, padres de la Virgen María y abuelos de Jesús, destacando su papel como testigos de la fe, la esperanza y la perseverancia. “Una fiesta patronal es un momento de encuentro, de alegría, de gratitud y de renovación de la esperanza”, expresó al inicio de su mensaje, dirigiéndose con especial cariño a los abuelos presentes en su día.

Mons. Pedro Collar Noguera

El obispo subrayó la importancia del diálogo intergeneracional y el papel insustituible de los abuelos en la vida familiar y en la transmisión de la fe. “Los abuelos, con su ternura, escucha y sabiduría, ayudan a los más jóvenes a superar las frustraciones y a encontrar sentido incluso en las derrotas”, manifestó.

Asimismo, recordó que la vida de San Joaquín y Santa Ana ofrece lecciones actuales para todos: la perseverancia en medio de las dificultades, la oración constante, la educación en la fe, la humildad, y la esperanza organizada dentro de la familia. “Ellos confiaron en Dios incluso en la vejez, y juntos caminaron hasta el final de la vida, mostrándonos que la verdadera grandeza está en la fidelidad”, agregó.

En el marco del Año Jubilar, Mons. Pedro invitó a todos los presentes a vivir este tiempo como una oportunidad para fortalecer la fe, purificarse del pecado y renovar la esperanza desde la vida comunitaria. “Seamos promotores del buen trato, artífices de justicia, constructores de paz y peregrinos de la esperanza”, concluyó.

En la parte final de la misa, Mons. Pedro presentó a la asamblea al seminarista Joel Benítez, quien próximamente será ordenado diácono.

(De izquierda a derecha) Pbro. Francisco Franco, Mons. Pedro Collar y el seminarista Joel Benítez

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