Mons. Pedro Collar y la Pastoral Indígena Diocesana convocaron a una mesa interinstitucional con autoridades municipales, departamentales del Alto y representantes indígenas para elaborar estrategias que den respuesta a más de veinte familias que llevan cuatro meses viviendo en carpas, reclamando acceso a tierras garantizado por la ley.
Más de veinte familias indígenas que permanecen acampadas desde agosto en la plaza Alejo García fueron el centro de una reunión interinstitucional convocada este martes 2 de diciembre por el obispado de Ciudad del Este.
El encuentro, presidido por Mons. Pedro Collar y organizado junto a la Pastoral Indígena de la diócesis, buscó articular estrategias conjuntas para dar respuesta a la demanda de tierras de estas familias provenientes de la comunidad Ñu Hovy, Repatriación, Departamento de Caaguazú.
Participaron del encuentro el intendente de Ciudad del Este, Dani Mujica, junto a otros representantes municipales; Rogelio Salbaerry, de Itaipú Binacional; Manuel González y Estanislao Gómez, de la Gobernación del Alto Paraná; Magdalena Riveros, del Registro Civil; Juan Szymankiewicz, de la Universidad Privada del Este (UPE); Lina Franco, del INDI; y Wilson Benítez, asesor jurídico de la diócesis.
Por parte de la Pastoral Indígena asistieron el P. Lucio Godoy y el Hno. Thomas Hasler, mientras que la comunidad indígena estuvo representada por el cacique Víctor Fernández, Juan Aquino, y otros miembros.
«Nos duele ver a tantas familias en la plaza»
«Nos duele ver a tantas familias con sus niños permanecer semanas y meses en la plaza pública, sin encontrar salidas viables hasta la fecha», expresó Mons. Collar. El prelado hizo un llamado a la sociedad paraguaya a «abrir nuestros corazones ante tanto dolor e impotencia de cada una de las personas que permanecen en carpas precarias aguantando lluvia, frío o calor».

El obispo señaló que, como Iglesia, están concluyendo un año jubilar que «debe ser una etapa de gozo y restauración de la justicia social».
«Solo pedimos tierra para trabajar»
Los representantes indígenas aclararon que su intención no es invadir ninguna propiedad ni espacio público. «Ellos piden un pedazo de tierra para poder trabajar», se informó durante la reunión.
Los manifestantes pidieron perdón pero reclamaron su derecho amparado en la Ley 904. «¿Para qué existe esta ley si no se va a respetar?», cuestionó el cacique Fernández.

Compromiso institucional
Los representantes de las instituciones presentes se comprometieron a establecer una conversación con el intendente de Repatriación para buscar una solución al conflicto.

El Hno. Hasler, por su parte, planteó la necesidad de «recuperar el dominio sobre la tierra» y cuestionó la práctica de alquilar tierras a comunidades indígenas. «No sé de dónde salió el alquiler de la tierra», señaló.

Las más de veinte familias continúan a la espera de una respuesta concreta que les permita acceder a un terreno propio donde establecerse y trabajar.
Oficina de Comunicación y Prensa
Diócesis de Ciudad del Este


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