Reunión de la Pastoral del Cuidado

La Pastoral del Cuidado de la Diócesis de Ciudad del Este se reunió el sábado 27 de septiembre en el Obispado, donde se delinearon acciones concretas de protección y acompañamiento a menores y personas en situación de vulnerabilidad.

En la mañana del sábado 27 de septiembre, el Obispado de Ciudad del Este fue sede de una importante reunión de la Comisión de Prevención frente a abusos sexuales a menores y personas vulnerables. El encuentro, presidido por Mons. Pedro Collar Noguera, obispo de la Diócesis, reunió a miembros de la Pastoral del Cuidado en una jornada de reflexión y formación sobre el compromiso eclesial con las víctimas de violencia.

La sesión inició con una oración a cargo del prelado, seguida de la lectura del acta anterior. Posteriormente, la Lic. Raquel Barreto, miembro de la Comisión Episcopal de Prevención y Protección a Menores y Personas en Situación de Vulnerabilidad por la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP), transmitió el saludo del presidente de la comisión, el Cardenal Adalberto Martínez y posteriormente lideró una exposición formativa donde transmitió un mensaje contundente: la Iglesia no puede permanecer de brazos cruzados frente al sufrimiento humano.

Escuchar, comprender y actuar

Durante su intervención, Barreto insistió en que la respuesta pastoral debe partir de tres pilares fundamentales: escuchar primero, comprender la realidad del otro y responder con iniciativas concretas. La especialista subrayó que las acciones de la Iglesia deben ser tangibles y no meramente simbólicas, apoyándose en la corresponsabilidad comunitaria y el rol institucional de coordinación desde la Comisión Episcopal de Prevención.

Lic. Raquel Barreto.

Entre los ejes centrales de su mensaje destacó la escucha como fundamento del acompañamiento, la necesidad de respuestas tangibles en lugar de gestos simbólicos, la corresponsabilidad de toda la comunidad eclesial y el rol articulador que debe ejercer la CEP en esta misión.

En un reconocimiento especial, Barreto destacó el Manual de Protocolo de la Diócesis de Ciudad del Este, convirtiéndose en la primera jurisdicción eclesiástica del país en lanzar este instrumento normativo. La representante de la CEP valoró este esfuerzo pionero como un ejemplo de compromiso institucional en la prevención y atención de casos de abuso.

Hacia una pastoral estructurada y sostenida

En un segundo momento formativo, Barreto amplió su reflexión con propuestas concretas para fortalecer el trabajo pastoral diocesano. Exhortó a que las acciones de acompañamiento no sean provisionales o aisladas, sino que se inserten en una planificación pastoral continua y estable. Asimismo, subrayó la importancia de articular esfuerzos entre parroquias, organizaciones sociales, comunidades educativas y entidades civiles para generar respuestas mancomunadas.

La formación como base para el servicio fue otro punto destacado. Barreto enfatizó que quienes acompañan deben capacitarse en ética, teología, acompañamiento psicológico y social para brindar un servicio más profundo y responsable. Recalcó además que el acompañamiento no debe limitarse al aspecto espiritual, sino abarcar también lo humano, psicológico y social, promoviendo una visión integral de la pastoral.

Al culminar su exposición, la licenciada Barreto renovó el llamado a que los agentes pastorales se comprometan con una misión transformadora y acompañen de manera organizada y formativa a quienes atraviesan situaciones de vulneración.

La jornada concluyó con un informe sobre las actividades realizadas por la Pastoral del Cuidado en la Diócesis, evidenciando el trabajo concreto que ya se está desarrollando en la Diócesis de Ciudad del Este en favor de las personas más vulnerables.

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